martes, noviembre 24, 2009

Polvo

"Polvo que se va, polvo que no vuelve"
En ocasiones, en muchas ocasiones, algo dentro de mi se mueve. Lo más sórdido de mi ser abraza la tragedia y se funde con ella.
En días así el polvo rodea todo a mi alrededor y, de pronto, todo lo que sé, todos a quienes conozco son eso: polvo.
Puedo oler el polvo, sentirlo entrar por mi nariz hacia los pulmones, lentamente. Puedo ver el polvo, percibirlo cuando rodea mi cuerpo y se asienta en mis manos y brazos formando una capa semigruesa, separándome del exterior.
No me protege ni me evita sufrimientos, sólo se coloca ahí, sólo descansa sobre mi.
Los cargo a todos, lo llevo a cuestas; dormimos juntos, duermen cuando estoy despierta porque no necesitan despertar.
Son mis parásitos. Mis amados y sensibles parásitos.
Los extraño cuando se van. Los maldigo por quedarse.
No puedo, no deseo decidir su marcha o permanencia, sólo quiero mirarlos, sólo quiero sacudirlos a sabiendas que no se irán del todo. Sólo quiero soñar que me necesitan tanto como yo a ustedes.

martes, noviembre 03, 2009

SaNdRa

"Conocí a una chica que adoraba La Sabrosita porque pensaba que la salsa Valentina era demasiado picante.
Conocí a una chica que teñía su cabello de rojo pues encontraba sus hilos castaños muy comunes y sin chiste.
Conocí a una chica que usaba zapatos y sandalias porque los tenis lastimaban sus pies.
Conocí a una chica que vestía pulcramente pues sentía que el mundo podría depararle mil sorpresas y esperaba estar siempre presentable.
Conocía a una chica que ocultaba sus ojos con cristales grises porque estaba convencida de que el amor y la paz se reconocen más de prisa con una mirada clara.
Conocí a una chica que miraba fijamente pues deseaba beberse todo el mundo alrededor.

... y ella era bella pero nunca fue hermosa;
... y ella era lista pero jamás inteligente;
... y ella era tanto pero no sabía serlo todo;

Conocí a una chica que después de dar cien vueltas decidió que estaba exhausta y paró de caminar; se detuvo en el camino arrepentida de la marcha y deseando regresar volvió sobre sus pasos pensando que de ese modo sería como nunca haber andado.
Retrocedió de espaldas observando las cosas a la inversa, logró volver a casa y ocultarse bajo las sábanas.

Ella sigue imaginando que jamás tocó la tierra, que el mundo inicia en casa y termina en la misma puerta.
La verdad eso es falso, la verdad yo la recuerdo. Puedo verla sin quererlo y, de hecho, nunca quiero."